Adopciones y parejas gay. ¿Se atreven a decirlo al revés?

Pues para que esté con un matrimonio de los de siempre que se lleven mal o no sepan cuidar al niño, para eso mejor con una pareja de gays. Por favor, lean de nuevo despacito, y relean entre líneas toda la carga de profundidad que encierran esas palabras.

Antes de nada, seguro que todos hemos escuchado argumentos de ese tipo cuando nos ha tocado hablar de la adopción de niños por parejas homosexuales. Pero es que este argumento lanza dos misiles tierra aire a la línea de flotación de la institución familiar. La idea básica es poner por delante la llamada hipocresía de lo que llaman “familia tradicional”, que ya tiene mala uva lo de tradicional, que es como decir que son familias antiguas, superadas, pasadas de moda… Pues bien, a estas familias de siempre, las normales con el término normal desde la estadística, es decir, las más frecuentes, se les lanza la sospecha como digo de la hipocresía, el conservadurismo, el estar fuera de la realidad y a nada que te descuides culpables del terrible delito de acudir a misa los domingos. Este es el primer misil.

El segundo es dar por hecho que todas las parejas gays son un dechado de respeto, defensa de los derechos humanos, tolerancia, apertura, amor y luces de colores envueltas en el arco iris del amor universal. Como pueden comprender, la cosa es clara: estando el mundo lleno de sórdidas parejas hombre – mujer, sospechosas ciertamente de oscurantismo y una vida trasnochada y en tantísimos casos destrozada bajo la capa de la hipocresía más absoluta, ¿cómo vamos a negar a esos pobres niños abandonados la posibilidad de crecer en un ambiente de generosidad y altruismo, tolerancia y acogida, como se respira en las parejas del mismo sexo?

Ya lo saben. Decir algo así como que “para estar con una pareja tradicional que funcione mal o no sepa cuidar al niño, mejor con dos padres o dos madres” es chachi guay del Paraguay, es tolerancia, modernidad, superación de homofobia, apuesta por la no discriminación y favorecer la democracia y la modernidad, por más que un no sepa exactamente qué sea tal cosa, pero siempre queda bien.

Ahora bien, atención al dato, proclamen que “para estar con dos padres o dos madres que a ver cómo cuidarán al niño mejor en una familia de papá y mamá” y automáticamente se convertirán en homófobos, discriminadores, trogloditas y carne de telediario y portal de información religiosa.

Es uno de los trucos de la ideología de género. Si hay algo que en general la gente lleva mal es lo de ser tildados de antiguos o incapaces de evolucionar. Ya saben, antes muerta que rancia. Pues eso: anunciemos que lo moderno, lo de hoy, lo tolerante es aceptar la bondad excelsa de la promiscuidad, las nuevas formas de familia (hace poco veía una boda entre tres lesbianas), el despendole bajo pretexto de vivencia de la libertad. El mundo está lleno de cretinos que antes muertos que pasar por conservadores. Y si lo moderno es ciscarse en una familia con papá y mamá, hermanos, abuelos, tíos y primos, pues nos ciscamos.

Al final uno acabará exigiendo que le dejen casarse con su Chivi. Y si no, al tiempo.

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3 respuestas a Adopciones y parejas gay. ¿Se atreven a decirlo al revés?

  1. J. Ronaldo de la Roca H. dijo:

    Mmmm….Freud se tiraría de los pelos. Dos de sus premisas básicas: el complejo de Edipo y el de Electra….al suelo. O talvéz, no, porque si una pareja homosexual adopta a una niña, ella tendrá a dos papás de quien enamorarse. Y si una pareja lesbiana adopta a un niño, él tendrá dos mamás de quien enamorarse.
    Como se darán cuenta, esta situación tiene altísimos componentes psicológicos.
    Soy de la hipótesis que los hijos de tales parejas tendrán sus propios y particulares traumas psicológicos…posiblemente más graves que los hijos de padres heterosexuales.
    Desde la perspectiva de la ciencia psicológica, se abre un campo de investigación totalmente inédito. Y también aquí, el debate está servido.

  2. ¡Depende de lo buena que esté la cabra! ¡Es que hay algunas que,… ! La tentación es irreprimible. ¡Hay que ver… lo que hay que ver, caballeros! O rufianes. Ni la postura acémila y bruta, ni las patochadas que se inventan algunos. Depende de las subvenciones. La ley de Dios, que es para nuestro bien, pasada por la opinión de los incrédulos. Cosas veredes Sancho o lo que se dice en mi pueblo “pa ver cosas, estar vivo”.
    Muy bien explicado y que se entienda.
    ¿Que se puede añadir ante estas cosas?

  3. Carmen Lopez dijo:

    Lo peor de la ideología de género es que no se puede hablar de ello. No encuentras interlocutor, y si le obligas un poco se escurre y mira para otro lado. Miedo por lo de “antes muerto que conservador” que dices tu con mucha gracia y mucha razón, pero también miedo porque se sabe que sus defensores son agresivos.
    La verdad es que ha sido impresionante cuanto y en qué poco tiempo se ha colado todo esto entre nosotros.

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