Jo, qué cura más borde (y 2)

Parroquia Beata Mogas. Templo pricipal desde la capilla del SantísimoHace algún tiempo escribí una primera parte ya con este título. Pero la vida parroquial sigue y continúa ofreciendo anécdotas para dar y tomar. Les prometo que todo que aquí se escribe es real como la vida misma. Más aún, la realidad como suele suceder, supera a la ficción.

Misa a primera hora en la parroquia. Estoy predicando. Y, de repente, exclamo: ¡no puede ser! Por favor, saquen inmediatamente a esos niños de la pila bautismal. Un papá que para entretener a sus retoños decidió meter a los dos pequeños a jugar dentro de la pila.

Otro domingo. Estamos en pleno ofertorio. Excepcionalmente no hay nadie en el confesionario porque mi compañero ha tenido que salir urgentemente a atender a una persona que está agonizando. Desde el altar observo que dos niños como de seis o siete años han decidido jugar al escondite en los confesionarios, ora entrando en uno, ora en el otro, ahora dando portazos… y los papás, por supuesto, ahí al lado. En esos casos no me reprimo, y desde el altar suelto: “por favor, esos papás que tienen a sus niños en la capilla, que comprendan que la capilla no es una sala de juegos; especialmente que tengan cuidado con los confesionarios”.

Naturalmente, tanto en el caso de la pila bautismal como en el de los confesionarios no faltó quien me lo reprochara… pero hombre, cómo dices esas cosas desde el altar. Ya saben, qué cura más borde.

Funeral de la abuela. Dos nietos por la mañana para hablar conmigo y contarme que han preparado ellos algunas cosas para la misa. Bien. Veamos. Ná, detalles: cambiar la primera lectura por un texto de Tagore, el salmo por un poema de una nietecita. Una procesión de ofrendas interminable, varias intervenciones familiares a la entrada, la homilía, la acción de gracias y monición final. Y entre otros cantos el “Gracias a la vida”. Pues no puede ser. Me llamaron de todo y se fueron a buscar una parroquia donde hubiera un sacerdote más razonable. Menos borde…

Lo de las dos madrinas o dos padrinos varones para bautizos, o incluso cuatro, se va extendiendo. La cosa de que si quiero dónde está el problema. Tímidamente respondes que el derecho no lo contempla… Es igual, el problema es que eres un borde.

Miércoles de ceniza. El templo parroquia es pura austeridad. Llega doña Justa y se te pone en jarras: ¿y las flores de la boda de mi hija, que fue el sábado, dónde están, por qué las han quitado? Es miércoles de ceniza y durante la cuaresma no se ponen flores. Bobadas, responde doña Justa, nos costaron carísimas y están bien, así que haga el favor de ponerlas. No puede ser. A usted no hay quien le aguante. Ya, que soy un borde… ¿no?

Les prometo que todo esto es real. Tan real que lo de los niños y la pila me ha pasado esta mañana en la misa de las 9:30 h.

(En la foto, el templo parroquial de la Beata Mogas desde la capilla del Santísimo. En primer plano, la pila bautismal)

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3 respuestas a Jo, qué cura más borde (y 2)

  1. Por una parte, mi sentido pésame mi querido Padre Jorge. ¡Así tenemos al mundo!
    Por otra parte, ¡siga usted luchando porque si nos quedamos quietos como muertos estos seres a los que llamamos prójimos nos van a matar de verdad!
    En el Perú no usamos la palabra “borde”, pero la entiendo, por aquí se le dice “pesado”, “intolerante”, “anticuado”, a todo aquel que quiere vivir con cierta lógica. Pero, si se comete el “crimen” de querer vivir con principios, uno es un “inmaduro emocional”.
    Un abrazo.

  2. Blanca dijo:

    Saludos, Jorge,
    He tardado en ponerte un comentario esta vez…. No he tenido tiempo,
    Con todo lo que has contado y en esta misma entrada nos dices, pienso yo que podías editar algo así como una ANTOLOGÍA DEL DISPARATE ESCRITA POR UN CURA….
    Creo lo que dices y mucho más!!
    Ayúdame a dar gracias a Dios, pues ya he pasado una revisión en el Hospital y era muy importante. Como me han dicho que todo bien, y hasta el año que viene. ¡¡Hay que celebrarlo!!
    Un abrazo

  3. Adriana dijo:

    padre no se preocupe, hoy las personas son realmente ignorantes en cuanto a las normas basicas de comportamiento en las Iglesias. Y como se ha puesto de moda eso de que no se les puede decir nada porque claro “espantan a la gente” pues hay que permitirles de todo con tal de que se queden, y digo yo, no sera mejor llamarles la atencion a tiempo , enseñarles lo sagrado del lugar y de la Misa? Y que asi aprendan a vivir los Sacramentos con mayor devocion? Se lo digo porque en los tiempos de mi abuela, abundaban los curas “bordes” eso si, las Iglesias llenas. A ver si lo de toda la vida, y lo que la Iglesia lleva enseñando desde sus inicios va a ser la respuesta. Feliz dia padre y que Dios le bendiga!

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